CONSEJOS PARA OBTENER UNA TIERRA FÉRTIL

Tenemos que estar en contacto con la tierra, trabajar la tierra, echar compost, echar estiércol, echar mantillo, echar lo que sea, pero teniendo un suelo que cuidar.

Partimos de un suelo que lo olemos, que vemos su estructura, …sentimos su estructura e intentamos a veces enmendar su propia estructura… …que nos parece… …a veces quizás demasiado… …fina, demasiado gruesa… …con muchísima piedra, con poca piedra… …y nosotros con nuestro trabajo hacemos un suelo… …fértil… …fértil con nuestro trabajo, con herramientas de AGROFORJA o no… …con herramienta… …hay que hacer un suelo fértil… …es más natural, es más sostenible, es más ecológico, es más todo…

A partir de un suelo, bueno, un suelo cualquiera, un suelo que nos ha dado el destino, trabajarle y hacer el suelo fértil. Y plantar en este suelo fértil. O ir fertilizando el suelo con los años, ¿no? No necesariamente el primer año es el mejor de los años, ¿no? Y os diré una cosa, casi siempre las tierras son fértiles, casi siempre las tierras son buenas. Si no es que sea una escombrera o una cosa rara de estas, las tierras suelen ser buenas, o sea, las tierras suelen tener, bueno, ya tienen un NPK ya propio, propio, o sea, muy difícil es que una tierra sin cultivar sea totalmente estéril. Sopera que sea una tierra de desierto o cosas de esas, ¿no? Entonces las tierras más o menos tienen su fertilidad.

Este año van a darte algún producto. Porque, las malas hierbas son capaces de crecer y si encima ha llovido, crecen muy bien y muy grandes en tierras que no son muy fértiles. Entonces nosotros a poco que aportemos y no sé qué porque hay que aportar sobre todo cuando vamos a extraer el día mañana le vamos a conseguir coger productos entonces nosotros aportamos materia orgánica como os apetezca, pero en estas tierras de Castilla, en este clima continental, nosotros necesitamos que el compost, que el estiércol, que el vernicompost, que lo que sea, necesitamos que se tape un poquito. Porque si no se tapa y echamos vernicompost, lo que queramos echar, se nos lo lleva el aire, se reseca y el aire lo lleva. Entonces se limpia con el aire, no se fija, hay que fijarlo al suelo.

Lo vamos a fijar con herramientas y vamos a trabajar con herramientas. ¿Por qué? Porque para sacarle fruto, alimentos al suelo, a la tierra, hay que quererla y trabajarla. Quererla y trabajarla, importantísimo. Trabajarla con buena fe y quererla para no agredirla.

 

Jesús de Agroforja