¿Piensas que consumir frutas y verduras es sano para ti y es respetuoso para el planeta? Esto no es así. La agricultura industrial produce alimentos con muy baja calidad nutricional, pobres en vitaminas y minerales, hacen de nosotros una sociedad con hambre oculto, cuyo resultado es una salud frágil. La agricultura industrial son monocultivos con abonos químicos, herbicidas, plaguicidas, fungicidas, que producen un impacto grave en el suelo con la degradación química y biológica de éste. Además, un daño irreparable en la biodiversidad, rompiendo cadenas tróficas que equilibran la vida animal y vegetal. La esperanza es una reacción en cadena de hombres y mujeres que cultivan sus huertas de una forma respetuosa. Personas que no quieren ser consumidores pasivos de una industria tóxica. Guerrilleros urbanos que transforman espacios naturales en huertas. Activistas de resistencia en zonas rurales que cultivan en armonía con el suelo, la flora y la fauna. Personas que luchan por alimentar a su familia con alimentos sanos, respetuosos con la tierra. Eso es grandeza. Eso es bondad. Eso es calidad humana. Tú también puedes ser uno de ellos. Súmate al cambio.
Jesús de Agroforja
